HIPERCONECTADOS O DESCONECTADOS

El Superpoder Olvidado en la Era Digital

Por: Angélica Ibarra

1 Art Angélica

¿Estamos realmente comunicando en esta era Digital, definida por la inmediatez y el volumen de información?  Comencemos la propuesta recreando una imagen es familiar: Estamos en una reunión virtual, la cámara encendida, el chat burbujeando. En el escritorio, el teléfono notifica una nueva alerta. Nos sentimos en la Máxima Dinámica de la «Era Digital», con más herramientas de conexión que cualquier generación anterior. Sin embargo, cuando esta dinámica se traslada al ámbito profesional, esta “conexión máxima” se revela como débil, frágil y limitante para lograr un verdadero dominio comunicacional.

He aquí la paradoja de nuestra realidad comunicacional: Hiperconectados, pero profundamente desconectados. Una cosa son los medios o herramientas de comunicación y otra distinta la comunicación como medio.

Rescato que un concepto universal de comunicación efectiva, el cual dice que es “la habilidad de transmitir una idea para que se comprenda y genere acción”. Entonces la pregunta clave no es si estamos comunicando, sino: ¿Estamos realmente conectando en esta era Digital?

La Ilusión de la Línea Recta

Es la composición lineal del concepto de comunicación:

Emisor – Mensaje – Receptor

La tradición de lo que hemos aprendido al pasar de los años. Algo más bien, mal aprendido. Es donde nace el mito simple y destructivo, gran saboteador de tener la convicción de que la comunicación es sólo eso.

En la misma línea de coalición, se encuentra la mensajería instantánea, correos electrónicos y sus similares.  Se ha desarrollado el mal hábito de asumir que, al enviar una instrucción, un dato o una idea, nos entienden/nos entendemos y considerar el hecho entendido y sobreentendido.

El razonamiento que se ha construido hasta acá, nos guía a la siguiente premisa:  “La comunicación se convierte en diálogo cuando hay Retroalimentación”.

Si no existe una confirmación clara —una señal de vuelta que demuestre comprensión—esa información está, literalmente, en el aire. Es un lanzamiento de datos con un alto riesgo de caer en saco roto, generando errores costosos y malentendidos operativos.

Preguntas para la Reflexión:

Si repasamos la cotidianidad de la forma más común de comunicarnos, es por mensajería de texto y sucede exactamente lo descrito anteriormente: Se lee el mensaje, y se responde en automático, se ha normalizado un mecanismo de feedback explícito, que excluye la precepción de la intención del remitente. La comprensión crítica del mensaje queda a disposición completa del emisor.  Ya sabemos la cantidad de malentendidos que se has desencadenado por esta “normalización”.

Silencio: Otra cara de la moneda en la comunicación

El Silencio que aparece cuando nos centramos obsesivamente en las palabras. El tiempo consumimos, mientras nos afanamos por elegir el texto «perfecto», ignorando que el contenido literal es solo la envoltura del mensaje que intentamos transmitir. Es decir, la interpretación de la comunicación, no está en la palabra exclusivamente en la palabra. Este comentario hace oportuno mostrar la célebre y a menudo malentendida Regla 7-38-55

Es fundamental aclarar que esta regla se aplica específicamente a la comunicación de sentimientos y actitudes, no a la transmisión de datos neutros.

La Regal 7-38-55, es la pirámide de impacto de percepción de un mensaje y se manifiesta de la manera:

  • 7% en las palabras.
  • 38% en el tono de voz y
  • 55% el lenguaje corporal.

Esta estadística evidencia que el 93% del impacto del mensaje es NO VERBAL, si le sumamos el impacto del silencio que consumimos en la redacción de un texto cuya decodificación esta sujeta completamente a la subjetividad del recepto, entonces, vale la pregunta que encabeza este artículo: ¿HIPERCONECTADOS, PERO DESCONECTADOS?

Por esta razón nace lo que mencionaba anteriormente como superpoder de la era digital.

En la era de la videollamada, aprender a gestionar este 93% —mirar a la cámara, modular la voz, mostrar compromiso— se ha convertido en una habilidad esencial, este 93% silencioso es nuestro mayor aliado y, a menudo, nuestro peor traidor, como podría suceder al escuchar decirte: «Buen trabajo» pronunciado con un tono monótono o mientras se mira el celular. Un cumplido vacío que anula el valor de la propia palabra.

Otro Enemigo más: El Ruido Mental

La «epidemia de la distracción»: Ni el hardware, ni el software. Entonces ¿Quién es el verdadero saboteador de la conexión comunicacional? Una mente, dispersa y perdida en el atractivo de la innovación tecnológica, nos llama a enfrentar la tecnología con la mente, donde nuestra propia mente dispersa, deja de ser la saboteadora, para convertirse en víctima. Pero no nos quedemos en lamentos y señalamientos. Vamos a la acción para revertir en nuestra propia humanidad esta situación de comunicación artificial.

Se necesita incorporar y determinar la confusión entre oír (un acto físico pasivo) y escuchar (un acto intelectual y emocional que requiere voluntad).

Se ha normalizado tanto el Ruido Digital (las notificaciones o la mala conexión) que el ruido real no se considera: El Ruido Mental y la Inmediatez.

  • Pensar en lo que vamos a responder antes de que la otra persona termine.
  • Dejar que nuestros prejuicios o juicios internos decodifiquen el mensaje.
  • Tener la mente ocupada en tareas simultaneas mientras «ponemos cara de atentos», respondiendo un mensaje (quizás sin relevancia).

Después de todo este sacudir de detalles, es la Escucha Activa lo que emerge como antídoto de disociación en la comunicación. No se trata de un truco o un ejercicio práctico emergente. Sino de un conjunto de herramientas intencionadas para silenciar el ruido, especialmente el interno y mejorar la comunicación en tiempos donde no abriga y eclipsa la “Dinámica Comunicacional de la Era Digital”.

Propuesta

Hoy, la fluidez y el éxito profesional se miden por la capacidad de construir puentes reales de entendimiento y transformar el ruido digital en diálogo productivo. Para ello, necesitamos entrenar nuestra «musculatura» comunicativa con herramientas probadas: frases como “Si te entendí bien, lo que necesitas es… ¿Qué opinas sobre esta idea? ¿Cuál crees que es el primer paso?… Muestran que el mensaje tiene valor y el receptor, se hace de nuestra atención.

Pregunta de Acción:

¿Está listo para dejar de asumir que te entienden? O ¿ Tiene la intención de construir una comprensión comunicacional genuina?

Invitación a la Transformación

La comunicación efectiva no es un talento innato, sino una habilidad estratégica que se entrena con intención. ¿Por qué limitarlo solo a la comunicación digital? Si sientes que tu comunicación podría ser más fluida, que necesitas mejorar mejora la comunicación de tus ideas al igual que tu lenguaje de interacción en tus relaciones profesionales y hacerlas más productivas, hay alternativas y esta servidora puede brindar y ayudarte a dar el primer paso en un taller para aprender a enviar algo más que correos.

Es una oportunidad de comenzar a enfrentar a la posibilidad de adquirir el superpoder de comunicación que necesita para prosperar en la Era Digital y con un Comunicación Efectiva: ¡Conectándote de Verdad!

Escribe en los comentarios y te obsequio una infografía que puedes servir para entender el proceso de comunicación efectiva e iniciar el cambio.

1 Art Angélica
Angélica Ibarra
Angélica Ibarra

Prof. Lengua Española. Facilitadora de Cursos y talleres de Crecimiento personal Mejoramiento Profesional. investigadora.

Artículos: 3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *